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jueves, 8 de diciembre de 2011

30. La Monja, el cura y el camello


Una monja y un padre van viajando en un camello. Después de algunos días, el camello cae en la arena muerto. Después de mirar la situación, el cura se da cuenta de que ninguno de los dos sobrevivirá y... 

El padre le pregunta a la monja:
"Nunca le he visto los senos a una monja... y ahora no creo que tenga importancia. ¿Me enseñas tus senos?", La monja le enseña sus senos....
"¿Puedo tocarlos?", La monja lo deja tocarlos.

Entonces, la monja le dice al padre: "Padre, nunca le he visto el "ese..." a un hombre... ¿me puede enseñar el de usted?", Acto seguido, el padre se baja los pantalones y los calzones..."¿Puedo tocarlo?"... Ella lo empieza a acariciar por un minuto cuando el cura logra una erección, entonces le dice el cura a la monja: "¿Sabias que... si meto mi ese en el lugar indicado... puede dar vida?"
"¿Es eso verdad, padre?", se asombra la Monja 
"Siiii!", contesta entusiasmado el Padre.
"Entonces... PORQUE NO SE LO METE AL CAMELLO Y NOS LARGAMOS DE AQUI?!!"

Cortesía: Víctor Hugo

miércoles, 4 de mayo de 2011

23. Los curas no mienten...


Pasando una planchadora de cabello por la Aduana ...
Una distinguida dama venía en un vuelo de Irlanda y pidió al cura que venia al lado de ella que le hiciera un favor.
Padre, ¿puedo pedirle un favor?
Por supuesto, hija. ¿Qué puedo hacer por ti?
Mire, Padre, compré una finisima plancha para el cabello para llevar de regalo a mi mamá por su cumpleaños. Viene en caja cerrada y sé que sobrepasa el valor permitido para la aduana y tengo miedo de que me la quiten.
¿Será posible que usted la pase por la aduana por mi? Se me ocurre que quizás, debajo de su sotana ...
Me encantará servirte, hija mía, pero debo advertirte: No puedo decir una sola cosa que no sea la verdad.
No se preocupe, Padre, con su investidura nadie se atreverá a revisarlo.
Al llegar a la revisión La señora dejó que el padre pasara antes que ella.
Preguntó el oficial:
-Padre, ¿Trae algo que declarar?
Dijo el sacerdote:
De la cintura para arriba, no tengo nada qué declarar ...
El oficial de migración pensó que era una respuesta muy extraña, así que le preguntó:
¿Y qué tiene que declarar de la cintura para abajo?
Llevo un maravilloso instrumento diseñado para ser usado por las mujeres, pero que hasta este momento permanece sin estrenar ...
Soltando una carcajada dijo el oficial:
¡Adelante, Padre ... El que sigueeee ..........!

Cortesía de Liliana Quijano